Una de las estrellas más famosas de la época dorada del cine fue también la mente brillante detrás de la tecnología que hoy hace funcionar el Wi-Fi y el Bluetooth.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la actriz austroestadounidense Hedy Lamarr no quiso limitarse a actuar. Al enterarse de que los torpedos teledirigidos de la marina eran fáciles de interceptar y desviar mediante interferencias de radio, decidió buscar una solución junto al compositor George Antheil.
Inspirándose en el funcionamiento de los pianos automáticos, inventaron en 1942 un sistema de comunicación por radio llamado "salto de frecuencia". La idea consistía en cambiar de canal de radio constantemente y a gran velocidad entre el emisor y el receptor, haciendo que la señal fuera imposible de bloquear o rastrear por los enemigos.
Aunque la marina militar no aprovechó el invento en su momento por venir de una actriz de Hollywood, la patente de Lamarr sentó las bases fundamentales para las comunicaciones inalámbricas. Hoy en día, esa misma tecnología de radio por salto de frecuencia es el pilar sobre el que se construyeron el Wi-Fi, el Bluetooth y las conexiones celulares modernas.