El Walkman Sony TPS-L2 fué el primer modelo de Sony y el primer dispositivo Walkman que salió al mercado. Fue lanzado oficialmente en Japón el 1 de julio de 1979 y revolucionó la industria al permitir que la música se convirtiera en una experiencia portátil e individual.
Estaba fabricado principalmente en aluminio y destacaba por ser extremadamente compacto, un poco más grande que un cassette. A diferencia de los grabadores de la época, Sony eliminó la función de grabación para reducir su tamaño, peso y consumo de energía. Incluía dos tomas para audifonos (permitiendo que dos personas escucharan a la vez) y una función llamada "Hot Line", que activaba un micrófono para poder hablar sin necesidad de quitarse los auriculares. Su éxito fue inmediato, transformando los hábitos de escuchar música al permitir escucharla en cualquier lugar.
Agotó sus primeras 30,000 unidades en pocos meses luego de su lanzamiento. A nivel general, la línea Walkman alcanzó los 50 millones de unidades vendidas diez años después de su debut y acumuló más de 200 millones de unidades en la categoría de cassette hasta su retiro del mercado.
Hoy en día el Sony TPS-L2 es considerado una pieza de colección altamente valorada, al ser el modelo que inició la era del audio portátil posee un valor intrínseco por su diseño, mecánica y relevancia cultural.